Poemas y Poesías a Mollendo
| Regresare a tu Muelle | por: Eduardo Abusada Franco | |
| Mollendo Tierra Mía | por: Dora Arenas de Pepper | |
| Centenario | por: Clelia Trebino Briceño | |
| Centenario | por: Rosa Mazeyra Ojeda | |
| Enigma | por Arnulfo Benavente Diaz | |
| por Arnulfo Benavente Diaz | ||
Dicen
que has muerto
que
eres historia ya,
soledad
sin tiempo.
Dicen
que eres silencio
...pero
yo se que te siento.
Que
siento el calor de tu arena
donde
levanté castillos de infancia
donde
embriagué conversaciones bizantinas
donde
enterré mis amores
mis
traiciones
mis
errores.
Sobre
polvorientas calzadas
resquebrajadas
entre polvo de estío
escucho
tu paso endeble
cual
anciano taciturno
que
navega por el cielo.
Aún
escucho tus roncas olas
con
disciplinado compás
de
gaviotas en guerra.
Ahí
te dejé mis recuerdos
te
regalé mis desdichas
y
te confié mis secretos.
En
aquellos tus parques
dejé
los amigos.
Alzando
una copa al viento,
bailando
al son de un cubilete,
cantando
un verso a la nostalgia...
otra
vez una copa al viento.
En
tu mar bravía olvidé mis tormentos,
sobre
tu espuma gallarda
dibujé
mis lamentos.
En
tus pálidas calles
te
lloré un momento.
Vislumbré
en tu horizonte
bolicheras
de cartón
rayando
la bermeja tarde,
desafiando
al océano.
Regresaré
a tu muelle
Mollendo
para
decir que no has muerto.
Regresaré
a mi puerto.
Confesaré
que no es cierto,
que
el tiempo no borra el recuerdo
de la tierra que quiero.
Hoy he vuelto a tus playas
con el bagaje de todas mis saudades y mis melancolias,
hurgando entre las sombras el olor de otros años,
bebeiendo en el ambiente el sabor de otros días...
¡ Mollendo de mi infancia ! ¡ Mollendo todo mío !
donde acuné al amor en sus mil fantasías...
...y donde amo todavía...
Yo te he añorado siempre con tus mañanas blancas
salpicadas de espuma y de rocío,
con las olas enhiestas entre la algarabía de pitos y sirenas
que en bullicioso dúo, dan el hosanna al día...
y en las tardes doradas...cuando tu sol ya ebrio,
rompe en mil espejuelos sus reflejos sobre un mar de alegría,
...y hombres que canturreaban...y mozas que reía...
después...en el sosiego, bajo un cielo de violeta encendido
las mil brazadas anchas de remeros que vuelven
como blanca gaviotas avizorando el nido...
Y así en esta perpetua sinfonía,
después del arabesco del allegro,
viene el diminuedo de la tarde hasta acabarse en una sola nota,
en una lágrima, o en una dulce y tierna Ave María...
¡ Mollendo de mi ensueño,
yo te llevo en el alma mientras vivo...!
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Lo mejor de mi vida he vivido al arrullo de ete bello mar. Y al cumplir Mollendo cien años, con amor, yo le quiero cantar. Son sus playas tan ámplias y hermosas cual no las hay en otro lugar; y su cielo pecoso de estrellas en otros mundos nos hace soñar. Quiero verte crecer cada día, quiero verte triunfar en la vida; tu Destino es grande y hermoso porque en tu alma habita el Señor.
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Te creían ya muerto, perdido, te creían borrado del mapa, mas... hace años tu pueblo se afana y su empuje te hace elevar Cada día te veo más grande, cada día, te pones hermoso. En tus lomas crecían las flores hoy son casas que abrigan al hombre. A tu orilla nacen las empresas, fuente rica que te hace triunfar; y un día cercano, te auguro, serás el primero en el Litoral. Fuiste Puerto, hoy eres balneario que engrandece a nuestro Perú. |
E
En el alba de la encantada mirada
bajo tus desoladas pestañas,
va el enigma de tus ojos de Hada.
Eres tú,
la objetivación
de un ideal corazón,
que se pierde y aparece transformado
en
una ave marina,![]()
allí,
en la orilla ardiente
de nuestros labios
y,
vuela con la llave del éxtasis
hacia la captura del eterno amor...
que,se oculta
en el reflejo y el ocaso de sol estival,
y en el horizonte marino
del cielo azul mollendino.
Yo amo,
un diálogo en la playa
sobre la economía neurótica, y la filosofía política.
La naturaleza toda...
La energía,los átomos
y la célula.
La línea del marino horizonte dorado
en la época de estío...
El sol que quema mi piel mestiza,
como quema mi voz,
en el radiofónico micrófono
en una romántica noche ideal.
La brisa y el suave ritmo del mar...
El graznido de la gaviota en el aire.
Los pelícanos que vuelan
al ras y dentro de la ola,
en la ancha playa de ensueño...
Yo amo,
la teoría del conocimiento...
Y el futbito en la arena,
escuchando los recuerdos de la nueva Ola.
La nerviosa picada ondulante...
de la corvinilla y gavinza en la isla Ponce.
Arnulfo E.Benavente Díaz